¿Sabes que el cabrito, el lechal y el cordero van a ser las carnes del futuro?

Consumir lechal, cordero y cabrito es sano, es sabroso y también es sostenible. Detrás de un filete de pierna, unas brochetas, unos churrascos, un tournedó o una hamburguesa se encuentra el sector ganadero que, posiblemente, mantiene más vivo y activo el medio rural.



Porque hablar de ovino y caprino es hablar de paisaje, cultura, economía, calidad y seguridad alimentaria. Es hablar de sabores y placeres para nuestro paladar y también de una de las cualidades diferenciales que más valoran los consumidores, el origen del producto.

Y es que las carnes de lechal, cordero y cabrito han estado presentes en nuestros hogares durante muchas décadas. Este protagonismo se ha ido perdiendo paulatinamente, hasta pasar el grueso de su consumo a festividades y celebraciones.

Hoy, tras el intenso trabajo que ha realizado el sector productor y comercializador español en acciones de innovación, marketing y comunicación, se ha convertido en una carne actual que mira al futuro. Y esto ha sido posible gracias a la renovación total en la imagen de producto que llega al consumidor con la introducción en el mercado de nuevos cortes. Nuevos usos, más pequeños y versátiles, sencillos y rápidos de preparar.

1. Hamburguesas, chuletillas,  brochetas, tournedó y mucho más …  


Gracias a estas nuevas presentaciones ya podemos consumir lechal, cordero y cabrito cualquier día de la semana, tanto en comidas como en cenas. Medallones, tournedó, filete de pierna, churrasco, churrasquitos, filete de carillón, collares, chuletillas, pincho moruno, brocheta y hamburguesa, como se les han bautizado a estos nuevos cortes, se ajustan a las necesidades del consumidor actual al ser más accesibles para formar parte de nuestra dieta y cesta de la compra diaria. Esta revolución en su imagen ha sido posible gracias a un programa europeo de promoción, el primero en la historia del ovino y caprino español, que fue cofinanciado por la UE, el Gobierno de España y el propio sector durante los tres pasados años, desde 2015 hasta 2018.



2.- ¡Disfrutas y contribuyes al cuidado del medio ambiente! 


Esto es posible por el cuidado del entorno que aporta este sector: el ovino y caprino son carnes sostenibles que favorecen la protección del medio ambiente. Si salimos al campo, en prácticamente cualquier rincón de España, nos encontramos con esta ganadería que sigue pastoreando igual que hace siglos. Y esa forma milenaria de hacer las cosas no solo da como resultado una carne exquisita y natural, sino que también proporciona enormes beneficios medioambientales. Porque consumiéndola estamos:

  • Luchando contra la prevención de incendios: Las cabras y ovejas, junto a los pastores -una de las profesiones más antiguas del mundo- tienen un papel fundamental en la eliminación de hierbas secas, pastos y rastrojeras, que son altamente inflamables.  

  • Cuidado del entorno: Es una actividad que genera riqueza y, por tanto, fija a la población en el medio rural evitando su abandono y generando oportunidades en otras actividades como el cultivo de frutales, de miel, de productos artesanales, turismo rural, alimentos ecológicos…  

  • Fomentando la biodiversidad: Los territorios pastoreados son los más propicios para  especies emblemáticas y en peligro de extinción al adaptarse mejor en estos entornos.  

  • Frenando el cambio climático: El ovino caprino es el sistema de producción ganadera más amigable con el clima. Los ecosistemas pastoreados son uno de los mayores sumideros para el secuestro del carbono a largo plazo mitigando el cambio climático.

3. Apostar por el origen rural




Es una evidencia que los campos se han vaciado en detrimento de las ciudades. Para revertir esta tendencia, nada mejor que crear alternativas de desarrollo para que los que ahora vivan en el pueblo, lo puedan seguir haciendo.

La ganadería tradicional es una de las actividades que más contribuye a fijar a la población al territorio. Donde hay pastores con su ganado, hay futuro para los pueblos y para el medio ambiente, ya que se contribuye a prevenir catástrofes ecológicas como los incendios.

Los nuevos cortes de lechal, cordero y cabrito tienen en común que son muy fáciles de hacer y que al pedirlos a nuestro carnicero de confianza o en nuestro punto de venta habitual, estamos ayudando a que en nuestros pueblos se fortalezca el tejido productivo y las nuevas generaciones tengan una opción empleo y calidad de vida que sí suponga una alternativa al éxodo rural.